MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS
1.- En la primera lectura, que procede del capítulo 33 del Libro de Ezequiel, Dios mismo nos advierte sobre lo malo de la omisión a la hora de advertir al prójimo ignorante de su falta. Y por tanto no excluye que se denuncie el mal, ya sea personal o colectivo. Pero hacerlo con amor y humildad.
S.- El salmo 94 es una oración de alabanza dirigida a la generosidad de Dios, creador de todo. Pero se completa con una advertencia en forma de recuerdo histórico: cuando el pueblo judío endureció su corazón en la travesía del desierto. Nuestro ánimo ha de estar siempre alegre esperando la generosidad del Señor, aunque, a veces, parece que falta.
2.- Según Pablo en su carta a los Romanos –que es nuestra segunda lectura de hoy-- es el amor, lo que hace el bien a los hermanos y lo que, evidentemente, limitará cualquier exceso en la capacidad de advertencia o corrección.
3.- En el Evangelio --del capítulo 18 de Mateo-- es el mismo Jesús quien nos indica la fórmula de corrección en comunidad. Y serán sus últimas palabras del párrafo de San Mateo las que contendrán una promesa impresionante. Jesús estará en medio de nosotros en cuanto “dos o tres” nos reunamos para hablar con Él. Es todo un gran programa de relación con el Salvador. No deberíamos olvidarlo nunca.
|
No hay comentarios:
Publicar un comentario